domingo, 8 de febrero de 2009

ENVIDIA Y EGOÍSMO


Si un día nos cruzamos por la calle con alguien que fue NUESTRA pareja, si va acompañado o acompañada de otra persona que pudiera estar compartiendo más que un paseo o una conversación, la analizaremos (a la persona), en un vistazo rápido y digno de cualquier escáner de última generación en busca de todos los fallos que la convierten en alguien inferior y, a continuación, comenzaremos a revisar NUESTRA propia vida, para cerciorarnos de que es mejor, que no le falta de nada. Si sabemos de un compañero de trabajo con el que trabajamos codo con codo y, del que el mismo trabajo y tiempo nos ha distanciado, y nos cuentan que lo han ascendido, nos animaremos con la idea de que si está en ese puesto es, en gran parte, a NOSOTROS, NUESTRA ayuda, lo que le enseñamos,... y a continuación, compararemos sueldos y ventajas en busca del argumento que nos alivie y demuestre que no es para tanto.

Es por eso que, cuando buscamos el coche que comprar, la pareja con la que salir, la ropa que verstir y las vacaciones, no lo hacemos pensando en nuestra conveniencia si no en el fastidio del otro. Hay quien argumenta que seguimos cualquier moda por poder integrarnos e identificarnos con un grupo, pero realmente lo hacemos por competir dentro del grupo. El chico de veinte años que sale con un par de tetas descerebradas y conduce un coche de alta gama que apenas le deja sueldo para pagar los CDs y la gomina, lo único que pretende es que otros entes de su especie se retuerzan cuando lo vean pasar, creyendo que tiene la vida perfecta. Y él mantendrá esa imagen, cueste lo que cueste, a pesar de que SU chica sea incapaz de escuchar un problema el día que se dio cuenta de que había salido sin la raya del ojo pintada, o sea la misma que se niega a darle un beso o un abrazo, si corre el riesgo de estropearse el maquillaje o arrugarse el último Stradivarius.

Ante una gorda, un calvo, un negro, un "muerto de hambre", pero de corazón y mentes prodigiosas, seamos sinceros, pensamos qué dirían los demás. Ante un viaje de acampada, a un pueblecito pequeño para andar entre sebderos y vacas, o al comprarnos una práctica furgoneta, una de ésas que antes llamaban cuatro latas, volvería a suceder lo mismo; y no porque nos vaya a importar mucho la opinión del otro, si no porque deseamos ser admirados y envidiados.

Son miles los detalles que debieras revisar de tu propia vida antes de atreverte a decir que me equivoco: por qué te arreglas más cuando sales con sus amigos que cuando salís a solas, por qué prefieres que conduzca otro cuando abundan BMW y Audis, por qué te inventas maravillosos días de descanso en el trabajo o noches locas de sexo, cuando vas con colegas....

Porque sea cual sea la vida del otro, la NUESTRA, la MÍA, debe ser mejor: YO no quiero que el otro tenga, YO soy, YO parezco, YO aparento,... y mientras, nos ahogamos en un mar de presión, falsedad, falta de reflexión, de conocernos. Y tampoco me vale que te reconozcas como uno de los pocos que buscan distinguirse o pasar, porque hasta tu postura de situarte en el bando contrario, de no vestir, no ir, no mirar a quién amas, lo haces en referencia a ellos, por no ser como ellos, problamente no sea 100% decisión tuya.

Aunque como tú, yo me reconozca más en éste último grupo (sé que eres de los míos porque si no ya te habrías cansado de leer), admito que no es fácil, que terminas siendo etiquetado de loco o raro, que silencias y piensas mucho, que te consuelas buscando grandes referentes de la historia que, como uno, se hayan desmarcado, con la esperanza de estar contribuyendo con un cambio, como también hicieran ellos; pero eso no quita que en los momentos que se hacen muy cuesta arriba las diferencias, no envidies y desees para ti la vida de otros.

3 comentarios:

  1. Hola,creo q este texto es interesante no tanto por lo q dice,ya q la ostentación y la envidia son una forma de vida es algo ya harto conocido y comentado,sino la forma en la q no puede ser negado,como el falsacionismo de popper,como la encrucijada del hombre q se le pregunta:
    "es usted tan bueno como dicen?"
    Si lo es,es una pregunta incontestable,si dice q si,es un arrogante y poco humilde,si dice q no,es un mentiroso,esto es parecido,si te identificas con lo q dice el texto,está en lo cierto kien lo escribe,si no te identificas,estás en ese porcentaje pekeño q kieren destacarse por no kerer destacarse,si niego el hecho de "ser de los tuyos",no puede ser,xq tendría q haber dejado de leer antes del último párrrafo,jaja,no deja muchas opciones para la discrepancia,yo creo q es posible q exista gente q pase de todas estas cosas,q no se guie por la envidia,q sus decisiones sean suyas completamente,ya q el hecho de q existan personas q kieran destacarse x ser maduras y no intentar destacarse no kita el q efectivamente exista gente q no kiera destacarse,es más,creo q el kerer creer lo q está escrito en este texto,forma parte de lo q la autora defiende,pr aplicado a la realidad de la autora,ya q,¿podríamos soportar q no sea verdad lo q defiende la autora en el texto,y q exista realmente gente indiferente a la envidia,y q sin embargo nosotros no podamos?o no podemos soportarlo,creo q creer ciegamente lo q pone aki negando la alternativa muestra precisamente ese pekeño grado de envidia,"q todos tenemos" o mejor dicho," q deseamos q todos,al igual q nosotros,tengamos"

    ResponderEliminar
  2. Jajajaja!yo si creo que es verdad del todo,todos somos unos egoistas,el de antes era Dani mi novio y el hermano de mauri,está un poco loco,pr es del todo verdad,todos tenemos cierta envidia xDD

    ResponderEliminar
  3. Hola,soy Dani,jaja,patri me ha dicho que te gustó la literatura matemática xDDDD,jajaja,mira,tb le doy a la lírica matemática:
    Poema numérico:
    3*4=24
    4*3=23
    3*4=4*3
    24=23
    No significa nada pero rima,y falta a la realidad de estas operaciones,pero es un poema no?,jajaja,hasta luego!

    ResponderEliminar